martes, 1 de mayo de 2012

¡¡Quiero que sea Lunes!!

Prosigamos con la realización del blog, aprovechando que empieza un nuevo mes y ya de paso felicitando a todos y todas los/as trabajador@s que hoy es su día.

Interesante artículo el realizado por Miguel Ángel Santos Guerra en donde nos expone un caso de un niño que no quiere ir a la escuela. ¿Y a quien no le ha pasado esto?

Muchos de nosotros desabamos que llegara el viernes para terminar "esa tortura del ir a clase" y nos deprimiamos el domingo pensando que al día siguiente volvían a empezar aquellos 5 días interminables.

El artículo comienza mostrandonos el resumen de una carta que la madre de un niño envía al autor  (Miguel Ángel Santos Guerra) en la cuenta el desinterés de su hijo por ir al colegio. Uno de los deseos del niño era "ser viejo" por que así no tenía que ir a la escuela. Además sus padres habían perdido el interés en hablar con la tutora ya que esta "pasaba olímpicamente" de los problemas que tenía su hijo: malas notas, desmotivación, etc.


Pero toda mala noticia siempre viene acompañada de una buena y es que en torno a un año y medio después la situación cambia radicalmente ya que se producen una serie de cambios: cambio de colegio, lo que propicia un cambio de tutor y un mayor contacto escuela-padres. 

Todo esto provoca una mayor implicación de los padres en la educación de su hijo, que consigue con el paso del tiempo ir mejorando cada día sus resultados académicos e incluso "cambiar el chip" y llegar a odiar los viernes porque ello implica que al día siguiente no haya colegio.

Este tipo de artículos me lleva a reflexionar la importancia que tienen los docentes y los futuros docentes en la educación de los niños y niñas, ya no en el simple hecho de explicar, hacer ejercicios o realizar examenes sino de ser capaces de guiarles, asesorar a los padres y muy importante y desde mi punto de vista es fundamental, motivarles ya que ese puede ser el inicio de una correcta o errónea enseñanza educativa.

Por ello, nosotros como futuros docentes tenemos que ser como una central eléctrica, capaz de generar motivación y tener la conexión adecuada para que nuestros alumnos puedan recibirla y no ver al colegio como ese lugar destinado a torturarles con ejercicios, examenes, explicaciones aburridas, etc. Sino ese espacio destinado a adquirir nuevos conocimientos de la manera más entretenida y amena posible y tener una puerta abierta a la entrada de los padres en el proceso educativo de sus hijos.

BIBLIOGRAFÍA:

Santos Guerra, Miguel Ángel. Quiero que sea lunes [En Línea] <http://blogs.opinionmalaga.com/eladarve/2012/04/14/quiero-que-sea-lunes/> [Consutado: 01/05/2012]

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